¿Por qué en las revistas nos gustan más unas páginas de publicidad que otras? Algunas veces las valoramos sólo por el logotipo. Lo he comprobado con un pequeño experimento.
Me pareció divertido escanear un anuncio de Dior y hacer un nuevo original cambiando solamente el logotipo por otro de una marca de gran consumo: C&A. En la página de publicidad aparecían dos chicas con gafas de sol, maquillaje muy pálido, pelo recogido y boinas con remaches. Una de ellas iba vestida muy femenina, de rojo, y la otra muy masculina con camisa y tirantes. En la zona inferior de la página aparecía el logotipo de Dior a un gran tamaño. En el original duplicado todo era exactamente igual, sólo cambiaba el logo de Dior por el de C&A. En unas clases de comunicación dividí a los alumnos en dos grupos, uno analizó la página de Dior y el otro la réplica de C&A. Los que vieron la página de Dior les sugería una imagen chic, afrancesada y con estilo. Los que vieron la de C&A consideraron la publicidad como anticuada y transmitía para ellos un "quiero y no puedo". Cuando les mostré que la página de publicidad era la misma se quedaron sorprendidos. ¿Cómo es posible que un mismo anuncio les sugiriera cosas tan opuestas? Pues la respuesta está clara: por el logotipo y la imagen de marca que hay detrás de él. Un logotipo cuando nace, casi no es nada. Puede estar mejor o peor hecho, puede ser más o menos ingenioso, puede tener mayor o menor potencial de comunicación. Pero no tiene alma. El alma de ese logotipo se va construyendo con su aplicación, dónde se aplica y cómo. Lo que le rodea durante años le dará un alma, su personalidad. Y una vez que tienes una gran personalidad no importa lo que te rodea.
texto: Lou Herreros
(extraido de la revista Neo2 numero 74 Junio 08)
www.louherreros.com